viernes, 16 de abril de 2010

POEMAS

Pintura de Paul Gauguin


ANTES DEL OLVIDO

Acaso es tarde.
No importa ya
que con favor del diablo
coloque mis jazmines en la acera,
mi zapato de tiera
en la ventana,
y me quede
en cuclillas,
aguardando,
que alguen golpee de una vez mi puerta.
No importa ya
que con las gotas
de un día que en la fiesta fue lluvioso,
yo moje mis cabellos y mejillas,
y me quede sentada,
parpadeando,
sobre el sillón de mimbre, en la penumbra.
Acaso es tarde.
Acaso el tiempo
me llegó de golpe
por andarme de madre,
por andarme de hija,
y este fuego nocturno
que sube por mis huesos,
este aullido feroz
que levanta mi sangre,
ya no son señales
para llamar a nadie.


EL BESO

Voy a contarte un cuento que otras saben.
Las menos como tú jamás supieron.
Era un juego de a dos pues se enfrentaban
un rey hermoso y una reina a besos.

Y érase que ella alegre se moría
como última tecla en cada beso.
Y él riendo tomaba con su boca
un poco de su lengua y de su aliento.

Pasó el verano bajo el puente chino,
sopló el otoño y garuó el invierno,
volvió la primavera y se marchó
detrás de un par de niños aquel juego.

Y érase esa mujer que aún lo amaba,
y moría de pena, pero en serio.
Y érase la tristeza en el ciprés
la hora en que llovía en ese reino.

2 comentarios:

stella dijo...

Delfina, he llegado a tu bloh y me gusta lo qye descubro amiga, tus poemas son hermosos y frescos, si me lo permites vendré mas veces a visitarte
Un abrazo
Stella

Johanna dijo...

Puedes venir las veces que quieras.
Será una alegría para mis versos tu preciosa llegada, Stella.
Delfina Acosta